Tu boca, puerta de escapes para los suspiros,
Que ahogados en los besos míos,
Mueren al querer evadirse.
Tus ojos, cielos profundos donde me puedo mirar,
Se entornan sin querer contemplar,
Ese apasionamiento que virulento te devora.
Tu cuerpo, síntesis de la perfección,
Envuelto en llamas que te abrazan,
Y te queman en la hoguera de mi pasión.
Tu cabello, ese que juega al viento,
Que hoy entre mis manos siento,
Y acaricio embelesado.
Tu piel, dorada de sol, salada de transpiración,
Inyectada en el ardor,
De mis caricias desinhibidas.
Tus manos, golondrinas que migran por mi cuerpo,
Palpando cada detalle de mí ser, de mi ardor,
Sintiendo quemarse en mi fuego abrasador.
Tu, toda entera mujer, desnuda de prudencia,
Despojada de todo freno en tu pasión,
Explotas, gimes, suspiras con reincidencia.
El momento consumado, el deseo satisfecho,
Recorres con tus labios mi pecho,
Llegando en tu recorrido al néctar del amor derramado.
Duermes desnuda en mis brazos y observo,
Las huellas, que horas de sexo desenfrenado,
En la maravilla de tu cuerpo han dejado.

1 comentario:
este poema me encanta...me traslada...hace que mi corazon empiece a latir cada vez mas fuerte...solo vos logras algo asi...te felicito y me llego muchisimo...creo que soñe despierta al leerlo...tanta pasion,tanto amor,tanta piel...y tanta libertad...que no siempre se siente...besitos♥♥♥
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